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VATICANO
VATICANO - El Papa invita a todos los que en la Iglesia trabajan en el ámbito de la comunicación y tienen responsabilidades de guía pastoral “a saber acoger los desafíos que plantean a la evangelización” las nuevas tecnologías.
Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – “La cultura moderna surge, antes aún que de los contenidos, del hecho mismo de que existen nuevos modos de comunicar con nuevos lenguajes, nuevas técnicas, nuevos comportamientos sicológicos. Todo esto constituye un desafío para la Iglesia, llamada a anunciar el Evangelio a los hombres del tercer milenio, manteniendo inalterado el contenido, pero haciéndolo comprensible gracias también a instrumentos y medios armoniosos con la mentalidad y las culturas de hoy”. Son las palabras con las que el Santo Padre Benedicto XVI se dirigió a los participantes a la Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, que se dedicó a las nuevas tecnologías de la comunicación, recibidos en audiencia el 29 de octubre en el Palacio Apostólico Vaticano.
En su discurso el Papa citó las dos Instrucciones Pastorales “Communio et Progressio” del Papa Pablo VI y “Aetatis Novae” de Juan Pablo II, “que han favorecido y promovido en la Iglesia una amplia sensibilización sobre estos temas. Además, los grandes cambios sociales acaecidos en los últimos veinte años han exigido y siguen exigiendo un atento análisis sobre la presencia y la acción de la Iglesia en este campo”. Benedicto XVI recordó asimismo la Encíclica “Redemptoris missio” de Juan Pablo II, donde se afirma que “el trabajo en estos medios no tiene solamente el objetivo de multiplicar el anuncio. Se trata de un hecho más profundo, porque la evangelización misma de la cultura moderna depende en gran parte de su influjo”. Y añadía: “No basta, pues, usarlos para difundir el mensaje cristiano y el magisterio de la Iglesia, sino que conviene integrar el mensaje mismo en esta ‘nueva cultura’ creada por la comunicación moderna” (n. 37.c). Reconociendo el “carácter multimedial” y la “interactividad estructural de cada uno de los nuevos medios”, que han generado gradualmente “una especie de sistema global de comunicación, según el cual, si bien cada medio mantiene su propio carácter peculiar, la evolución actual del mundo de la comunicación obliga cada vez más a hablar de una única forma de comunicación, que sintetiza distintas fuentes o las conecta recíprocamente”, Benedicto XVI exhortó a “analizar con mayor profesionalidad las distintas dimensiones de este fenómeno, incluyendo sobre todo las antropológicas”, e invitó “a quienes en la Iglesia trabajan en el ámbito de la comunicación y tienen responsabilidades de guía pastoral a saber acoger los desafíos que plantean a la evangelización estas nuevas tecnologías”.
En la conclusión de su discurso, el Santo Padre recordó su Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de este año, donde alienta a los responsables de los procesos comunicativos “a promover una cultura del respeto por la dignidad y el valor de la persona, un diálogo arraigado en la búsqueda sincera de la verdad, de la amistad que no es fin en sí misma, sino capaz de desarrollar los dones de cada uno para ponerles al servicio de la comunidad humana. De este modo, la Iglesia ejerce lo que podríamos definir una ‘diaconía de la cultura’ en el actual ‘continente digital’, recorriendo sus caminos para anunciar el Evangelio, única Palabra que puede salvar al hombre”. (S.L.) (Agencia Fides 30/10/2009. |
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EUROPA
EUROPA/ITALIA - Al final del mes misionero, el Movimiento Juvenil Misionero da nuevo impulso al compromiso de proclamar el Evangelio del amor, siguiendo las huellas de Mons. Óscar Arnulfo Romero
Roma (Agencia Fides) – “Los últimos días de octubre, mes dedicado a las misiones, representan, cada año, el inicio de un nuevo camino misionero que durará y se renovará con la Jornada Mundial Misionera del año sucesivo”: así comienza el comunicado del Movimiento Juvenil Misionero enviado a Agencia Fides, que da un nuevo impulso a las reflexiones y al compromiso fruto del segundo Convenio Juvenil Misionero, realizado en Asís del 30 de abril al 3 de mayo del 2009, para sostener el camino en los próximos meses. “Ha sido un encuentro de rostros jóvenes provenientes de diversas diócesis –destaca el texto–, jóvenes apasionados por la misión, jóvenes deseosos de ser protagonistas del anuncio cristiano”.
De los talleres sobre nuevas temáticas misioneras han salido una serie de propuestas concretas, que los jóvenes están llamados a realizar en su propia vida cotidiana. Entre estas citamos: el compromiso por descubrir los propios talentos y ponerlos al servicio de los demás; comprometerse en primera persona y concretamente en la construcción de una economía compartida y participada que ponga en el centro al ser humano; hacerse disponibles como pareja y como familia a vivir la vocación misionera en la propia realidad local y parroquial; asumir un estilo de vida eco-sostenible; releer el estilo misionero de anuncio del Evangelio a la luz del contexto, de las situaciones, de las personas, de las propias culturas, de las “nuevas fronteras de evangelización”; pedir a nuestra Iglesia una “formación misionera permanente” que ayude a mirar al mundo con “ojos misioneros”; afirmar para todos el derecho humano fundamental a la salud, reafirmar la exigencia de mejorar el acceso a medicinas y a la atención básica también por parte de la población más pobre; dar un nuevo impulso a la inculturación del Evangelio; proponer un camino espiritual para nuestras comunidades que les ayude a acoger a los migrantes; afrontar los temas más actuales con las mujeres y los hombres de otras culturas y religiosas para descubrir juntos los compromisos pastorales que ellas comportan; frente a los mass media descubrir la urgencia de ser cristianos que buscan la verdad y el bien, sin dejarse “alienar por la magia de los instrumentos”, ayudar a los detenidos y detenidas a reconciliarse con la vida; relanzar, como Iglesia, la campaña contra la pena de muerte; comprometerse en la evangelización de los contextos de la mafia. La realización de estos compromisos encontrará un testigo de referencia en el Arzobispo Óscar Arnulfo Romero, de quien celebraremos próximamente el 30º aniversario de su muerte. “Él mismo, como buen pastor, a 30 años de su martirio, nos ayudará a descubrir, a través de algunas pistas pastorales, subsidios, documentos y testimonios, el sentido de la proclamación del Evangelio del Amor”, se dice en el comunicado. La parte culminante de este camino será un fin de semana misionero en el que los jóvenes se confrontarán con la figura de Mons. Romero como pastor, profeta y mártir. La cita es del 30 de abril al 2 de mayo de 2010, en la Casa Mundo Mejor, en Rocca di Papa (RM). (S.L.) (Agencia Fides 31/10/2009; líneas 36, palabras 537) |
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Presencia Misionera
más allá de las fronteras! |
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| EditRegion4 |
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