Asia quinceañera

El trece de Junio es día de fiesta en el IMEY. Marca una fecha singular. Es la llegada del primer Javeriano a Camboya, y por ende, al ASIA. Es un paso tan grande como el del primer astronauta en la luna. Las proporciones tienen sus tonalidades diferentes, pero desde la fe, es más importante para el IMEY nuestra llegada al ASIA, que la de un terrícola que se pasea por la superficie lunar.
Omer Giraldo se merece en esta fecha nuestro homenaje más rendido, agradecido, celebrativo. Es él, nuestro protagonista en esta historia. Su capacidad de adaptación, comprensión, superación y crecimiento, permitió al IMEY dar, con valentía inédita, este paso, para él, pequeño, para el IMEY, inmenso. Después seguirán Hernán Pinilla, Juan Solórzano, Pedro Gómez y gentes maravillosas que han continuado este proceso de inserción javeriana en ASIA. Para ellos nuestra felicitación. Para el IMEY decisión y fuerza evangélica para dar a estos hermanos el apoyo necesario y la apertura suficiente en estas áreas de evangelización.
Después de Cambodia viene TAILANDIA. Un desafío increíble. Para quienes han abierto brecha en estos campos, nuestra admiración y voz de ánimo. También nuestra oración. Los acompañamos de corazón. Que se multipliquen los centros. Que se fortalezcan los existentes.
No podría haberse dado una oportunidad mejor para esta celebración que hacerlo con el DIACONADO de nuestro compañero, cuasi paisano y hombre de luchas en esta Bolivia de nuestros amores, el joven FERNANDO ARLEY ARANGO ZAPATA. ¡Buena esa! Buena por el equipo qué así lo pensó y decidió. Buena por Fernando que acepta esta primicia de entrega total al IMEY en tierra regada por los sudores y testimonio de San Francisco Javier. Buena por el Padre General del IMEY que, con su presencia, le da un calificativo de fraternidad, apoyo y cierta solemnidad a este acontecimiento.
¡Quince años IMEY en ASIA! No es un mero detalle “cumpliañero ‘. No es una mera fecha. Es un desafío, un reto de proporciones gigantes. ASIA nos desafía. No podemos ser inferiores a tan desconcertante responsabilidad. Desde cualquier lugar y fraternidad con quien vivamos, apoyemos este trabajo. Aquí en Bolivia acompañamos este proceso, oramos juntos por estas comunidades y fraternidades, nos congratulamos por esta presencia tan javeriana en ASIA... ¡FELICES QUINCE AÑOS!
Cochabamba 12.06.10 |