P. SAUL LONDOÑO GARCIA, mxy
Un Misionero en Angola – Testimonio -

COMO ESTAN CONFORMADOS ACTUALMENTE LOS EQUIPOS EN ANGOLA Y QUE TRABAJO PASTORAL DESEMPEÑA CADA EQUIPO:
En Viana, en la periferia de la capital del país, Luanda, están los padres Carlos Alfonso Velásquez Cutiva y Carlos Freddy Chavarría. Son los encargados de la formación, de la casa javeriana y de la casa de formación. Ayudan también en la pastoral de la Parroquia Santísima Trinidad, encomendada a los misioneros de Yarumal. Los padres Moisés Soma y Belchior Laurinco Isaac son los encargados de la parroquia, como Párroco y Vicario. Claro que ya fueron nombrados por el padre Superior y el Consejo General para trabajar en las misiones de Camerún y Costa de Marfil. El padre Hernán Zapata Estará también apoyando el equipo de Viana. También en Viana tenemos nuestro Hermano misionero John Granda, quien terminó Teología y está haciendo su experiencia pastoral en Angola. Está dedicado al aprendizaje de la lengua portuguesa y a la pastoral de la parroquia. Ya tuvo su experiencia en la misión de Mona-Quimbundo y fue muy positiva. Tenemos programada la ordenación diaconal de John Granda para la fiesta de la Santísima Trinidad en el 2011, si el consejo General lo aprueba.
En la región de Lubalo, al oriente del país, a unos 1140 kilómetros de la capital, está el padre Jaime Restrepo solo. El consejo General nos ha pedido entregar esta misión, y que el padre Jaime Restrepo se ponga a disposición de la comunidad javeriana.
En Mona-Quimbundo, al oriente del país, en las Lundas, a 1055 kilómetros de la capital, estamos el padre Ciro Antonio Corzo Arguello y el padre Saúl Londoño García, y un seminarista que después de sus estudios de filosofía está en una experiencia de pastoral en Mona-Quimbundo, atendiendo una sugerencia que nos hizo el padre Gustavo Mejía, mientras que se decide la situación del Año de Espiritualidad en África. Yo llevo 3 años en esta región. Ciro me acompaña desde su regreso de su ordenación sacerdotal a mediados del año 2009. Ciro y mi persona tenemos actividad de evangelización y pastoral en diversos frentes. El padre Ciro es un hombre muy activo, de una generosidad a toda prueba en su entrega al pueblo. Tenemos varios proyectos de construcción en la misión y Ciro tiene el programa de instruir el personal, pues el tiene muy buenos conocimientos en esta área: Como utilizar bien el cemento, la arena, la piedra, como proceder en la construcción, albañilería, plomería, electricidad, etc. Además, Ciro desarrolla un lindo trabajo de acompañamiento de los católicos que son muy poquitos en la zona. Tenemos cursos de evangelización y catequesis, y formación de grupos apostólicos, organizados por Ciro. En esta región la gente vive en un estilo muy tradicional, de tradición animista. No tienen una religión propiamente dicha. Existen allí todavía los brujos tradicionales, los adivinos. La gente les cree profundamente. Creen que ellos se comunican con los espíritus, con los antepasados. Estos brujos y adivinos manipulan y explotan con mucha facilidad a las pobres gentes y ya se imaginan cómo es de difícil ayudarles a entender otra manera de ver la realidad. Esto los lleva aún a hacer sacrificios humanos. Dadas las circunstancias que ahora vivimos quiero resaltar que Ciro se ha distinguido por su celo apostólico. Se le ha dedicado al aprendizaje de la lengua Chokwe que es una lengua muy importante que se habla en el este de Angola, en Sambia y en el Congo.
EN ANGOLA BASTA HABLAR EL IDIOMA PORTUGUÉS PARA COMUNICARSE CON EL PUEBLO? O ES NECESARIO EL APRENDIZAJE DE LENGUAS NATIVAS?
En general en Angola todo el mundo habla la lengua portuguesa. Además tiene 27 lenguas tradicionales. En esta región Chokwe no se habla el portugués, pues este es de los pocos grupos étnicos en Angola que no aceptaron la colonización portuguesa, pues, ellos eran guerreros y cazadores, les fue muy difícil a los portugueses penetrar esta cultura Chokwe. Es por esto que ellos conservaron sus tradiciones como la lengua, las danzas, comidas, costumbres animistas, entre otras. Sin embargo, algunos aspectos positivos que llegaron con la colonización no entraron en esta región, por ejemplo, las escuelas, los centros de salud, los hospitales. De allí que los niños solo aprenden a hablar su propia lengua Chokwe, y no aprenden el portugués. Una de las prioridades de nuestra misión es precisamente la implementación de programas educativos, construcción de escuelas, centros de salud, centros de alfabetización, orfanatos para los muchos huérfanos que dejó la guerra, centros para albergar enfermos y a discapacitados, víctimas de la guerra, etc.
TIENEN USTEDES YA UNA COMUNIDAD CATOLICA MAS O MENOS CONSOLIDADA?
Realmente no todavía. Es un grupo muy reducido y muy frágil por la irregularidad de su participación en las actividades que se programan, tanto en la liturgia como en la catequesis y otros programas. Mona-Quimbundo tiene 42 aldeas. Tenemos aldeas que están hasta a 100 km de distancia del centro. Solo en la aldea central tenemos escuela, un hospital en tan regular estado, que de alli nos envían los enfermos a la misión católica. De allí que del centro debemos desplazarnos siempre hacia las otras aldeas. En las aldeas hay presencia de protestantes, sectas y todas estas tradiciones animistas. Cuando el padre llega a las aldeas muchas de las personas lo reciben, y hasta asisten a sus actividades, pero atraídos más que todo por los programas de salud que tenemos y otras actividades. En el centro de la misión tenemos una pequeña comunidad católica de 30 personas.
COMO VES LA PERSPECTIVA DE LA FORMACION DE CANDIDATOS PARA EL IMEY EN ANGOLA?
El consejo general nos ha pedido en la última circular que debemos cerrar nuestro centro de formación. Nosotros en Angola aceptamos dicha decisión. Con todo esto nos hemos hecho muchas preguntas: Qué hacemos con la planta física que nos queda, bien equipada, donde muchos misioneros trabajaron arduamente para tenerla, invirtiendo mucho tiempo y dinero? Hasta el obispo comenzó diciendo que esa construcción es de la diócesis, que si los Misioneros de Yarumal salen de allí, eso queda para la diócesis. Mi pregunta es: Que hacemos con los seminaristas que están en Segundo, Tercero de filosofía o que ya terminaron filosofía? Estos jóvenes son el resultado de un proceso de selección que hemos tenido. Creemos que son candidatos valiosos. En Angola tenemos vocaciones. Muchas congregaciones, sociedades están aprovechando esto. Es posible tener vocaciones javerianas! Si cerramos nuestros centros de formación en el IMEY, cuál será el futuro de nuestro Instituto? Será que ya nos estamos haciendo a la idea del fin de los misioneros de Yarumal?
Yo pienso que en el IMEY debemos abrirnos un poco más para aprender a trabajar y a convivir con vocaciones africanas. No podemos entrar a juzgarlos de una, sino más bien hacer el esfuerzo de comprenderlos en su ethos cultural. Yo aprendí esto conviviendo con ellos. Pienso que es una gran riqueza para nuestro Instituto tener miembros africanos y por qué no, en un próximo futuro, también de Asia. Obviamente, con todo el cuidado y diligencia que implica su selección, aceptación y formación, pero creo que debemos aprender a trabajar con compañeros mxy de otras culturas. Los dos primeros sacerdotes africanos del IMEY, Moisés Soma y Belchior Laurindo, son de Angola. Son jóvenes sacerdotes que tienen muchos talentos y que están ahora en la mejor disposición como miembros del Instituto. El consejo general les ha pedido ahora que se dispongan para ir a Costa de Marfil (Belchior) y Moisés Soma a Camerún. Ellos han aceptado. Siento que en el Instituto, comenzando por el Consejo, está en mora de aprender a comunicarse más y mejor con estos hermanos que vienen de otras culturas. Creo que la comunicación con ellos ha sido muy pobre, ha sido muy poca o nula la comunicación personal.
Soy partidario de tener vocaciones Angoleñas en nuestro Instituto, pues tenemos candidatos muy buenos y dispuestos a asumir la misión con nosotros, tanto en África donde las necesidades en todos los países son inmensas, como también en otros continentes.
QUE SUGERENCIAS TIENES PARA FORTALECER LA PRESENCIA DEL IMEY EN ANGOLA
Primero que todo, necesitamos misioneros más estables. Este es un problema delicado que tenemos, pues un buen número de misioneros ha llegado, pero después de un servicio de unos meses, uno o dos años, piden traslado, o simplemente se van. En Angola recibimos el ejemplo de muchas comunidades que tienen a sus miembros allí durante 10, 15, 20 y hasta 60 años. Estos días estamos celebrando los 60 años de presencia en Angola de una religiosa. No es difícil encontrar misioneros que han estado allí 50 años. Pero llegamos los Misioneros de Yarumal y contamos la permanencia por meses o pocos años. Esta mala costumbre debemos superarla, pues nos ha dejado muy mal nombre. Este ha sido un problema central en nuestro proyecto de Angola y en África.
Por otra parte, debemos considerar que un obstáculo fuerte que teníamos en Angola era la entrada de los misioneros por la dificultad para adquirir la visa, dado que era un país comunista. Después de la guerra, que terminó hace 6 años, ha sido igualmente difícil, pues han seguido las mismas prácticas, sin embargo, ahora se ha abierto una buena puerta, pues tenemos un contacto con alguien de inmigración que conseguimos a través del padre Hernán Zapata con uno de los jefes de inmigración. Las puertas están abiertas para el envío de nuevos misioneros, sacerdotes, hermanos, seminaristas profesos, religiosas, quienes serán siempre muy bienvenidos.
El padre Hernán se encuentra actualmente en un programa de Animación Misionera en Estados Unidos y pronto estará de regreso en Angola. A su regreso deberá reforzar el equipo que tenemos en Viana, en la parroquia, que tenemos que asumir como una exigencia de la conferencia episcopal de Angola, dado que tenemos nuestra casa central y centro de formación allí.
MENSAJE PARA EL INSTITUTO
Sigamos encomendando a Dios nuestro hermano Ciro Antonio. La fuerza de la comunión y de la unión en la oración intensa es muy importante para él en estos momentos, para su total recuperación.
Nuestra Sociedad Misionera en estos tiempos está viviendo una crisis profunda. Tenemos que unir fuerzas, apoyarnos, ser más solidarios los unos con los otros, de lo contrario correremos la misma suerte que muchos otros institutos que, tristemente, acabaron o están en su fin. Valorémonos, apoyemos las diferentes iniciativas de nuestros compañeros javerianos para relanzar nuestro IMEY. Volvamos a las fuentes y a nuestras constituciones para ver qué nos está faltando. Pongamos todo esto en las manos de Dios, y en donde estemos cada uno de los misioneros de Yarumal desempeñemos nuestra misión con amor y sentido ad-gentes, metiéndonos de lleno en la evangelización, aportando nuestros talentos y dones a esta obra de Jesucristo. Dios los bendiga y ofrezco mis oraciones por todos los misioneros de Yarumal, y por un futuro próspero para el IMEY.
Entrevistó: Padre Omer Giraldo, en la ciudad de St. Catherine, Canada. Agosto 14, 2010 |