TESTIMONIO del Padre ORLANDO CORRALES MURILLO,
Misionero de Yarumal en Panamá
El padre Orlando fue ordenado sacerdote el 26 de noviembre de 1989. Trabajó en Puerto Inírida y el Vaupés en de 1990 a 1992. Colaboró en el ministerio de la animación misionera y promoción vocacional en la zona cafetera, con sede en Pereira, en compañía del padre Octavio Hernández, en 1992. De 1993 a 1997 trabajó en el colegio-seminario de Yarumal. Con un permiso temporal para estar fuera de la Comunidad se fue a trabajar a la diócesis de Robircenter en los Estados Unidos, hasta el año 2001 cuando regresó al Instituto. El año 2002 tuvo una experiencia misionera en Kenya, pero por razones personales debió regresar a los Estados Unidos y colaboró en la parroquia de los Misioneros de Yarumal en el Bronx. Desde mediados del año 2007 ejerce su ministerio sacerdotal y misionero en Panamá.
Vida misionera en Panamá:
He vivido una maravillosa experiencia sacerdotal y misionera en Panamá, junto a mis compañeros Javerianos. La Iglesia de Panamá tiene un clero prestado en un 50% y es por esto que hay una enorme necesidad de sacerdotes. Monseñor Magrath, obispo anterior de la arquidiócesis de Panamá previendo este problema de escases de sacerdotes le dio un gran impulso al laicado. La Iglesia de Panamá tiene una fuerza grande en los movimientos laicales. Nuestra parroquia, por ejemplo, que tiene doce capillas y 14 comunidades locales, tiene numerosos grupos apostólicos, tales como catequistas, animadores, ministros extraordinarios de l Eucaristía, comunidades de base, entre otros.
Presencia del IMEY en Panamá:
Nuestro Instituto está presente en el Vicariato Apostólico del Darién, cercano a la frontera con Colombia, donde se encuentran los padres Javier Osorno y Arturo Noreña y los seminaristas Pedro Higinio Silva y Einar Alonso Ortiz, quienes realizan allí sus dos años de experiencia pastoral, hasta finales de este año. En la arquidiócesis de Panamá tenemos la parroquia de la Inmaculada Concepción de Pacora. Pacora es un corregimiento de unos 180,000 habitantes. Yo trabajo en Pacora junto con los padres Libardo Castaño y Francisco Aristizábal. Ubicada en la misma área de Pacora, en San Martin, está la parroquia de El Buen Pastor, donde se encuentran actualmente los padre Ronald Rojas y Juan Carlos Upegui. Los padres Darío Cardona y Francisco Penagos tienen la orientación del Hogar del anciano "San José", un proyecto bandera de la región de atención al anciano desamparado.
Nuestra presencia en Panamá y proyecto misión Ad Gentes del IMEY:
En la actualidad ya no se piensa tanto en términos geográficos, “lugares de misión”, sino más bien de “ámbitos de misión”. El documento de Aparecida ha sido providencial porque lanzado un llamado de urgencia a todas las diócesis e instituciones religiosas a declararse en estado de misión permanente. Panamá tiene un segmento creciente de la población de áreas indígenas. Nuestra presencia en el Darién es fruto de la reflexión del Instituto en esta línea de inserción entre los indígenas. Así mismo nuestra presencia en áreas pobres de Panamá y el acompañamiento de poblaciones jóvenes, integradas por inmigrantes de las áreas rurales de Panamá, que viven en completo desamparo eclesial y estatal, es acorde con nuestro carisma IMEY. Estamos enfatizando mucho el trabajo con pequeñas comunidades de base y hacemos presencia en lugares donde aún Jesucristo no ha sido bien conocido y aceptado.
Mensaje para todos los misioneros:
Les doy mi saludo a todos mis hermanos misioneros de Yarumal. Un saludo muy especial a los compañeros que se encuentran en situaciones difíciles, tanto por razones geográficas, sociales o políticas, como por razones de vivencia comunitaria o del desarrollo de su ministerio y vocación misionera. Recomiendo a mis hermanos la urgencia que tenemos en nuestro mundo actual de trabajar muy conscientemente con el laicado. Esta es una época en la que el Espíritu Santo está soplando mucho hacia los movimientos laicales. Cuando tenemos un laicado vivo, comprometido, la Iglesia local y universal recibe muchas bendiciones. Cuando los laicos se consagran al trabajo pastoral descubren con mayor fuerza y profundidad su vocación misionera y es allí donde surgen las vocaciones sacerdotales y misioneras. Esto lo he visto con mucha claridad en Centro América que tiene comunidades católicas muy comprometidas a partir del trabajo decidido y generoso de los laicos.
Finalmente, les pido a todos mis hermanos que incrementemos más la comunicación entre nosotros. Gracias a todos.
Padre Orlando Corrales, MXY
Misionero en Panamá |